Un nuevo salto al vacío

Uno de los mayores traumas históricos que ha sufrido España es la invasión napoleónica de 1808. Horrorizan las cifras: entre 375.000 y 500.000 víctimas directas e indirectas, unos 30.000 exiliados, alrededor de 1.500 obras maestras robadas, la totalidad de la incipiente industria destruida, y el principio del fin del imperio hispánico. El trauma alcanza cotas de auténtica tragedia si además se tiene en cuenta que aquella guerra es, en cierto modo, una conflicto civil que enfrenta a afrancesados y patriotas, y que crea para la posteridad el mito de las «dos Españas», de tan exitosa trayectoria.

Seguir leyendo