El primero en equiparar los tres actos de una obra a las edades del hombre es Francisco Bances Candamo. «La comedia (escribe en su Teatro de los teatros) es un cuerpo que consta de tres partes, que son principio, medio y fin; o, por mejor decir, infancia, juventud y vejez; porque en la primera jornada se nace la acción, en la segunda crece y en la tercera muere». Me acuerdo del símil ahora, recién cumplido el medio siglo, y pienso que este cuerpo, el mío, está ya en pleno segundo acto y que no puede escapar a los mecanismos que toda obra teatral establece.
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