Leer está sobrevalorado

Está completamente asumido que los buenos escritores son grandes lectores. De ahí que en sus obras siempre se encuentren las huellas de otro autor o velados homenajes a movimientos estéticos y filosóficos que, cómo no, solo pueden conocerse a través de la lectura. Al escritor se le supone ratón de biblioteca, alguien que vive encerrado en libros que, tarde o temprano, le servirán de inspiración. Más que una suposición ajena, es hoy día una exigencia de los propios literatos, un requisito autoimpuesto para ser tomados en serio como tales. No hay más que echar un vistazo a las redes sociales donde se promocionan. Nunca faltan ni la referencia a los libros que han sido esenciales en sus vidas, ni la confesión pública de lo importante que es para ellos la lectura.

Seguir leyendo

Para entender a Antonio Machado

Para entender a Antonio Machado hay que haber nacido en otro siglo. El siglo XXI es un siglo antimachado porque se ha perdido la mirada del paisaje. Antes, quedarse embobado mirando por la ventanilla del coche era algo habitual en las personas; ahora, mis alumnos, mi hija y casi todos los nacidos en este siglo no saben ni que el paisaje existe. Es imposible conmoverte con el mundo exterior cuando tus ojos están acostumbrados a contemplar otros mundos mucho más asequibles en el interior de una pantalla. Ver algo interesante en el paisaje, amarlo incluso, requiere concentración y capacidad de observación, habilidades propias de una mirada horizontal que la verticalidad actual del móvil no proporciona.

Seguir leyendo

Sin esperanza, sin miedo

España nunca tuvo un Renacimiento o un Barroco, ni siquiera una Baja Edad Media. Todas esas épocas se concretan en un continuo, en una coherencia cultural que empieza en el siglo XIV y llega hasta principios del XVIII, coincidiendo con el cambio de dinastía. Semejante coherencia nos hizo escribir, pintar, investigar y vivir de manera distinta al resto de Europa. Y no por motivos de raza, de lengua o de religión, sino porque fue durante esos cuatro siglos cuando existió un pensamiento genuinamente hispánico.

Seguir leyendo

Poesía española

No hay poesía que consiga revelar una lealtad tan profunda hacia lo popular como la española. Ni tan prolongada en el tiempo. Lo constata una forma métrica como el romance, que proviene de la oralidad y hunde sus raíces en los antiguos cantares de gesta medievales, pero que sigue utilizándose sin apenas variaciones hasta el siglo XXI. O esa costumbre tan característica del poeta  renacentista que lo lleva a encontrar inspiración en el cancionero tradicional al mismo tiempo que adapta las novedades métricas y temáticas que llegan de Italia;  procedimiento este que volveremos a ver a principios del siglo XX, cuando los autores del 27 mezclen romance y surrealismo, flamenco y vanguardia.

Seguir leyendo

Salir en la foto

En el mundo literario es más útil conocer a las personas adecuadas que escribir un buen libro. Por eso hay escritores que, desde jovencitos, siempre procuran salir en la foto. Salir en la foto es un arte y un trabajo al mismo tiempo, es decir, debes tener desparpajo y don de gentes, pero también picar piedra como un condenado. De hecho, es de esto último de lo que depende que pases del subsuelo local al purgatorio regional, y de ahí, a sentarte en la mesa de los mayores. Así que, si eres uno de esos a los que les puede la hybris y esperan que su obra sea la que tenga la última palabra, este no es tu artículo.

Seguir leyendo

Autor, autor

Hubo un tiempo en que la humanidad vivía sin autores. Hasta hace relativamente poco, el arte, la ciencia o la literatura no precisaban de esa figura que sin embargo hoy parece indispensable. ¿Quiénes son los arquitectos que idean las pirámides de Egipto? ¿Quién compone el Cantar de Roldán? ¿Quiénes tallan los bellos y misteriosos capiteles del Románico? Tal vez antes se tuviera la certeza (muy razonable, por cierto) de que la obra era muchísimo más importante y, puesto que esta permanecería durante más tiempo en la historia de los hombres, infinitamente superior a su creador.

Seguir leyendo

Que le den

Creo que ha llegado la hora de que los profesores de literatura captemos el mensaje que los políticos nos envían con cada nueva ley educativa. En el mundo que estos llevan décadas inventándose, no hay lugar para disciplinas como la nuestra. Su distopía cutre y pueblerina hace tiempo que exige que esté prohibido aquello que no tenga ninguna aplicación social o que evite que el alumno sea empaquetado y servido en el mercado laboral del futuro sin que al menos se plantee por qué el mundo se parece cada vez más a una serie de Netflix. España no puede permitirse que sus camareros, sus putas y sus guías turísticos hayan leído el Quijote, ni tampoco que sus médicos o sus ingenieros sean capaces de experimentar placer estético alguno o sentirse tentados por cierta curiosidad improductiva. 

Seguir leyendo